martes, 1 de septiembre de 2009

¿Y ahora qué?

La mayoría de las noches duermo tranquila y confortablemente y la mayoría de las mañanas despierto lleno de ilusiones por todas las cosas de la vida. Me aseo. Desayuno y a las 9 y 25 minutos salgo para Alume. Allí nos espera taller de prensa. Leemos el periódico y recortamos las noticias más interesantes. Luego tenemos diversas actividades según el día de la semana, por ejemplo el lunes tenemos piscina. Lo pasamos muy bien en el agua y disfrutamos aprendiendo a nadar.
Regresamos a Alume en el autobús. Luego hay taller de cestería. El martes vamos a dar una vuelta a la muralla con el monitor de deporte y tenemos terapia con Laura y taller de cuero.
Me siento muy feliz con mis compañeros, nos llevamos muy bien entre nosotros. Las monitoras son muy agradables y están muy preparadas para la actividad que ejerce cada una.
El miercoles toca hacer algo de limpieza. Mi sitio preferido es el taller. Algunos días tenemos tai chi con Laura, es muy relajante y me ayuda a concentrarme sin pensar en otra cosa mientras lo hacemos: en definitiva olvidarme de los problemas.
En cuanto al jueves es el día más duro: primero tenemos deporte en el pabellón. Luego vamos caminando hacia Alume y llegamos muy cansados, pero pronto nos recuperamos por qué luego tenemos informática.
El viernes o nos ponen una película, o vamos a ver alguna exposición, obra de teatro, o bien hacemos algún sudoku...
A lo largo del año hacemos dos fiestas. Una por carnaval y otra en fin de año. Lo pasamos muy bien y no paramos de bailar y de divertirnos a tope. En San Froilán vamos a comer el pulpo todos los del Hospital de Día y los de Alume. Nos juntamos un mogollón de gente.
Así cada día estoy mejor y mejor, de toda forma y de toda manera. Mi salud mejora día a día. Me siento feliz por que encuentro el lado positivo y bueno de todas las situaciones por las que pueda pasar.
Los pensamientos negativos no tendrán influencia en mí.

No hay comentarios:

Publicar un comentario